Cuantas veces no hemos escuchado hablar del concepto de trabajo en equipo. Poder congeniar un grupo de personas para que puedan relacionarse entre si, pero sin perder la independencia de su personalidad, es principalmente la esencia de un equipo de trabajo. Al sumar las ideas y proyectos individuales de todos los integrantes hacen que el conjunto funcione adecuada y eficazmente, en beneficio del objetivo común.
Para que el funcionamiento del equipo se de en forma adecuada, se necesita que dentro del grupo existan buenas relaciones y comunicación interpersonal entre los integrantes. Como en todo ámbito, cuando se relacionan personas existen diferencias en sus opiniones, pero la figura del líder es la llamada a que todos sus potenciales converjan en torno a un proyecto en común.
Es muy importante para el éxito de un equipo, que los miembros reconozcan las virtudes que poseen cada uno de las personas que lo componen y la necesidad de complementar sus virtudes, para poder llevar a cabo los objetivos previstos, es lo que comúnmente conocemos como “sentido de interdependencia”. Todo esto va creando una identidad común de grupo, la cual es el motor del equipo.
Son múltiples las ventajas de mantener una filosofía de trabajo en equipo, si se tuvieran que resaltar algunas, podría mencionar el incremento de la productividad y la calidad del trabajo realizado. También podría resaltar el aporte de una cantidad mayor de sugerencias o proposiciones en la solución de los problemas o en el aprovechamiento de las oportunidades. El trabajo en equipo desarrolla una mayor motivación por el trabajo y por lo tanto, genera una mayor satisfacción. Factores de este tipo, ayudan a tener una mayor participación en la toma de decisiones, incrementando el sentido de pertenencia.
En todo grupo es una sana práctica estar regulado por reglas, las cuales tienen como objetivo el control de la conducta de cada uno de sus miembros. Estas pueden estar definidas explícitamente o ser explícitas, donde todos las conocen y no es necesario declararlas o hacerlas escritas. Al ser personas con personalidades totalmente diferentes, el mantener este tipo de códigos ayudará a homogenizar y establecer la guía del grupo hacia el objetivo común.
Se puede decir que un grupo se ha transformado en un equipo de trabajo, cuando alcanza el grado de madurez suficiente para tener sentido de pertenencia, cooperación, confianza mutua y alta creatividad. Cuando logra que uno de sus miembros reaccione antes de que le pidan ayuda o necesiten sus compañeros y asumen la cultura del grupo.
Todo esto es proceso para poder crear una visión de grupo, que tenga en cuenta tanto los intereses de los integrantes como de la organización. Para lograr lo anterior, se vuelve fundamental crear estrategias a lo interno del grupo para incentivar a las personas, promover canales de comunicación que permitan la participación de los integrantes y fomentar la existencia de un ambiente de trabajo armónico, en donde se aproveche todo los recursos en el mejoramiento que lleve al cumplimiento de los objetivos.
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